En algunas ocasiones observamos a los niños inquietos, no se relajan, no pueden expresar lo que sienten. Suele suceder que después de que los padres efectúan la constelación familiar del propio sistema observan una diferencia inmediata en el comportamiento de los pequeños.

Es como si los padres libres de algo del pasado estuvieran más presentes, los niños se tranquilizan y entonces juegan.