Estamos ligados a nuestro sistema familiar a través de un vínculo biológico pero al hacer una constelación familiar comprobamos que también lo estamos de un modo que va más allá de nuestra comprensión intelectual.

Somos seres sociales con ciertas lealtades a nuestro clan y se observa que miembros de una misma familia se pueden identificar con antepasados diferentes.

Cuando logramos el orden en nuestro sistema ocupando cada uno el lugar que le corresponde e incluimos a los excluidos en la mayoría de los casos se rompen automatismos no conscientes.